El mayor prestamista de Alemania, Deutsche Bank, insiste en que no necesita un rescate gubernamental en medio de informes sobre un plan de rescate en caso de que no pueda pagar las multas adeudadas a los US.
El banco se enfrenta a una factura de 14.000 millones de dólares por la venta de bonos respaldados por hipotecas antes de la crisis financiera de 2008.

