China no tiene un buen historial en cuanto a seguridad alimentaria y farmacéutica. En 2008, seis niños murieron y se estima que 300.000 enfermaron después de beber leche contaminada con melamine.
Ahora, un nuevo escándalo de vacunas está alimentando tanto la ira como la sospecha de los padres de que el gobierno no está haciendo lo suficiente para controlar los escándalos de medicamentos. Florence Looi de Al Jazeera informa desde Beijing.
Suscríbete a nuestro canal http://bit.ly/AJSubscribe
Síguenos en Twitter https://twitter.com/AJEnglish
Encuéntranos en Facebook https://www.facebook.com/aljazeera
Visita nuestro sitio web http://www.aljazeera.com/

