Pero como dije antes, no puedo predecir eventos políticos. Todavía no sé qué nos depara Europa o cuál será el desayuno de Bernanke la próxima semana. Todavía estoy buscando un catalizador para el 26 de agosto cuando Ben hable en Jackson Hole ( ver El Peligroso Desconocido), pero no sé qué dirá.
Por eso siempre es mejor centrarse en lo que sí sabemos, en lugar de lo que no sabemos.

